enero 30, 2011

25 minutos para 10 segundos

video
La semana pasada y la que viene, trabajo en V3RSUS. Allí el tiempo pasa de otra forma, más lento, más pausado y se hace requetelarguísimo. 40 disparos a las nubes durante 20 minutos y otros 22 disparos durante 5 minutos más. Los acordes son una entrada de Chilo a la canción de Manolo "Lo que queda por venir".

enero 20, 2011

Pues sí ha pasado...

Foto: Jorge O. Viñas


Más de un mes, pero ha pasado.

El equipo de PhotoAlquimia ha ganado el premio de diseño de Stand en Fitur 2011.
Nos ha costado más de seis meses de gestación, de ilusión, de darle vueltas al coco hasta dar con la solución más democrática y creativa que pudiéramos encontrar, pero el parto ha sido positivo. Con pan debajo del brazo, como dicen.
Ha sido fácil y ha sido difícil: ha sido fácil por la conexión positiva entre los elementos del equipo nuclear y la perfecta argamasa que fabricó Carlos para tenernos a todos en la misma ruta, en el mismo barco. Y ha sido difícil porque, aunque sólo a veces, el miedo a estar equivocado en un proyecto tan loco, acojonaba.
Pero ha pasado, creo que la semilla de la idea de poder pensar en la posibilidad de conseguir "algún" reconocimiento, o algo, se sembró en el momento en el que me lo creí de verdad, cuando vi que podía ser posible: La confianza ciega en el estilo de Carlos me cautivó. La minuciosidad de Pilar y el mimo que derrocha en su trabajo, me convenció. La sensatez más loca en arquitectura imaginativa de Jorge me dió campo para correr y el celo casi místico de Marina con la producción, me hizo estar convencido de que esto era importante: era, de una vez, la oportunidad de sacar de tus adentros lo más puro y sensible para salir con nota de un GIGAproyecto como este. Algo que se convirtió casi sin pensarlo en lo más importante de mis días.
Recuerdo cuando en Soria -hace bastantes años- para fiestas me metía en envolados de decoración de "locales de cuadrilla" grandísimos y debía dirigir a 20 ó 30 personas organizando el trabajo y calculando cómo aprobechar el potencial humano que tenía a mis órdenes, dándoles cosas que pintar o rellenar de éste o éste color, para conseguir éste o aquel otro efecto... mucho trabajo y mucha velocidad mental, pero agradecido por saber que lo estaba haciendo bien. Porque éramos uno. Porque ellos y yo íbamos a la misma, a lo mismo...
Pues veinte años después me descubro de nuevo en la misma tesitura, y disfruto mucho. Ahora, con la ¿madurez? que te dan las vueltas al sol, pero en el mismo contexto: hacer algo grande entre muchos.
Creo que toda esta ilusión ha filtrado hasta los responsables de este premio, que han decidido reconocer nuestro esfuerzo, nuestra pasión y nuestra solvencia profesional.
Os lo dedico a todos.